Xenophanes-Omar Rodríguez López
14/02/2010
El año pasado hubieron varios artistas que me acompañaron a sobrellevar esta dimensión. Todos compaginan una antología poderosa y hermosa que terminaron formando parte del nervio màs recondito de mi cuerpo. Para finales de 2009 me topé con uno en partícular que me dejó atónito desde la primera escuchada.
Con solo mencionar el artista se vislumbra lo que nos espera, y después de otras entregas sublimes como lo fueron; A Manual dexterity, o Se dice Bisonte, No búfalo, por mencionar solo dos de una prolífica, aunque corta, trayectoria, solo se podía esperar mucha más experimentación y un estilo cada vez más solido.
Dos cosas que para mi fueron un bonus, fueron en primer lugar el hecho de haber sido grabado gran parte del albúm en Zapopan, Jal., y la otra, la integración en los vocales de Ximena Sariñana. Incluso debo reconocer versatilidad, pueste que en este disco se enfrenta a un estilo musical vertiginosamente distinto del que ella acostumbra.
Un albúm que muchos podrían considerar dificil de digerir, lleno de riffs sacados de una dimensión donde lo cósmico y lo intrahumano se conectan. Títulos que auguran historias eternas y sonidos que rebotan en nuestra realidad y chocan con la fantasía. En la canción “mundo de ciegos” nos gritan una toque de guerra contra una pared que refleja nuestros miedos y en la última pieza compuesta de tres movimientos, “Perder el arte de la razón sin mover un solo dedo”, “Flores de Cizaña” y “María Celeste”, se nos entrega el desenfreno musical y creación explosiva de una locura, como todas.
Xenophanes es un album que inspira e influencía y que sirve de enlace entre razón y locura.