Silogismo Caótico
14/07/2010Es sabido que detrás de la felicidad está la ignorancia, y se supondría que por instinto buscamos la felicidad, sin embargo en nuestro afán de búsqueda vamos aprendiendo y siendo por ende cada vez menos ignorantes, irremediablemente, regresando al mismo punto, es un bucle infinito del cual comienzo a desconfiar. ¿En verdad valdrá la pena buscar la felicidad?
Nuestra mente llena de moral nos obliga a decir; SI! sin análisis, por inercia, como cuando sacamos la mano del fuego.
No soy partidario en lo más mínimo de los actos motivacionales; la idea de inyectar motivación me parece que tiene el mismo efecto que una inyección de Botox para la arrugas, solo sirve por un tiempo, se nota que es falso y termina dañándote. Pero si algo me queda claro, es que la felicidad no se busca, menos se encuentra; simplemente es y está, y no puede estar en ningún otro lado más que en nosotros, por que la felicidad por si misma es una idea. Entonces ¿Por qué no somos felices?
Mi hipótesis dice que tiene que ver con una especie de ceguera eidética, o bloqueo mental que simplemente no nos permite verlo, sentirlo, adoptarlo y tendríamos que entrar en temas de estructuras de pensamiento, y lo veo de una manera muy simple; la estructura básica de nuestro pensamiento en cuanto a la felicidad dice que el mundo debe de ser un lugar bello para vivir y por tanto que la gente debe ser de buena voluntad.
En toda mi vida eso nunca ha concordado, al menos no al punto que lo asimilamos a nivel colectivo. Por tanto, enlazar a la felicidad con estos dos elementos es imposible :S, y he ahí un primer problema. Al respecto, en ocasiones aparentemente soy optimista, pero lo que sucede es que mi estructura de pensamiento la he pervertido al grado de establecer que el mundo es un asco y por tanto también la gente. Ahora si, partiendo de estos supuestos, la menor muestra de valor y virtud es apreciada como un evento único e irrepetible. Y por tanto lleno de felicidad. Imagínense que sucede con los actos puros y más bellos. Termino ahogado en un oceano de dicha y comfort al saberme partícipe de todo ello.
Miren, un caos bonito
!

imagen vía ° sundstrom

Ayer, mientras arreglaba el mundo junto con “Juanjo Armero”, vino a su mente una frase que según él es de las que fueron hechas para mi. La frase: “Dios me perdonará, es su chamba”.